miércoles, 30 de noviembre de 2016

Ni a mi ex.



Lo que me gustaba de Lucía es que tenía algo que me hacía recordar a Maite, y recordar a Maite siempre estaba bien.

Recordar a Maite era también recordar el viento tibio del verano y la lluvia debajo de la cual nos gustaba salir a andar en bicicleta para luego no enfermarnos.
Lucía era correr hasta que la transpiración se marcara en la ropa, pisar hojas secas, y saltar charcos pero sin miedo a mojarse.

Maite me hacía reír. Y Lucía me hacía reír hasta escupir lo que sea que estuviésemos tomando... 


Lo que me gustaba de vos era que no me hacías acordar a nadie. No me hacías acordar a nadie y tampoco me hacías reír. 
No me hacías acordar a ninguno de los cinco novios que tuve en el jardín. Y no me hacías acordar a Tomas, el chico del que todas gustaban pero yo no.
Tampoco me hacías acordar al cantante de una banda que me empezó a gustar sólo porque era el cantante de una banda. 
No me hacías acordar al vecino que todos los miércoles me invitaba a dar una vuelta en auto. Ni a mis compañeros de trabajo. Ni a mi ex.

No me hacías acordar a nadie. Y por eso me gustabas.

viernes, 10 de junio de 2016

El libro que querías.

Nunca conseguí
el libro que querías.
Ni pude hacer
que te gustara el té.
Tampoco Mogwai,
caramelos de menta,
pelis de terror
o comer en la cama.

domingo, 31 de enero de 2016

Ya despiértate, nena

Me gusta dormir sola
aunque faltes vos.
Pero si es invierno,
o hace frío
y no tengo frazada,
extraño mucho
quemarme con tu espalda.